
Tenía que cantar gospel y no apartarse de la música clásica. Eligió desde pequeña al piano como su instrumento y fue así, con su piano y su enorme voz que a finales de los cincuenta toca como músico de sesión para nombres ya consagrados del género, tales como Guitar Junior y Jimi Wilson y forma luego su propio grupo que llamó The Uptighters.
En 1964 encuentra a quien la haría conocida en grandes circuitos: un hombre que Katie nunca olvidaría, era Otis Redding, que la haría a partir de ese momento número de apertura en sus shows hasta su trágica desaparición en el año 1967 en un accidente aéreo. Dicen que Katie iba a subir en ese vuelo pero como estaba embarazada le sugirieron no hacerlo.Pasaron muchos años hasta su retorno en 1982 con una gira europea. Años más tarde firmaría con el sello Alligator Records donde graba tres discos.
En 1993 de gira por Grecia un accidente prácticamente le inmoviliza su mano izquierda y le afecta la vista.
Katie sigue hasta el año de su muerte cantando, tocando, sonriendo y disfrutando de la música que eligió.
Katie sigue hasta el año de su muerte cantando, tocando, sonriendo y disfrutando de la música que eligió.
Un beso muy fuerte para esta diosa negra, enorme y batalladora donde quiera que esté.